Aún puedo recordar con mucha nitidez, como la mayoría de las madres, estoy segura, el momento que nació mi primer hijo, estaba envuelta en sentimientos de amor y felicidad. Y luego, unos minutos después, estaba abrumada con tanto consejo, sugerencias e información. Estoy segura que todos los consejos fueron bien intencionados, pero era demasiado para asimilar. Supongo que pasaste por lo mismo.

Ser mamá primeriza no es fácil y menos con la cantidad de información a la que tenemos acceso hoy en día: internet, abuelas, suegras, amigas, hermanas, médicos y expertos; es inevitable tener información incluso contradictoria sobre el mismo tema.

Así que hoy, quiero centrarme en mi área de especialización, que es el sueño infantil, y tratar de disipar algunos de los mitos más populares que he visto en foros para padres o que he escuchado de grupos de madres con los que he hablado.

  1. Dormir mucho durante el día, mantendrá a tu hijo despierto durante la noche

Muy poco probable, salvo en casos extremos. A menos que tu hijo esté durmiendo prácticamente todo el día y esté despierto toda la noche, no deberías preocuparte con que sus siestas sean muy largas. Los recién nacidos especialmente, necesitan muchas horas de sueño durante el día; de hecho, hasta los 6 meses de edad, no recomiendo que tu bebé esté despierto por más de 2 a 2 horas y medias seguidas sin hacer una siesta. Para los recién nacidos, esta cantidad de horas es incluso menor, alrededor de 45 minutos.

Lo que mantiene a los bebés despiertos en las noches, es, sobre todo, la sobre fatiga. Se suele pensar que un bebé que está exhausto es más probable que duerma toda la noche que uno que ha dormido bien durante el día, en realidad, es todo lo contrario. Hablamos de un bebé o niño sobre fatigado, cuando ha pasado la fase normal de cansancio y su cuerpo, para compensar, se reactiva para evitar caerse y quedarse dormido. Un bebé que ha dormido lo suficiente durante el día, es menos probable que pierda, lo que llamamos, su “ventana de sueño”, que es el momento perfecto para dormir y descansar adecuadamente.

Existen variaciones sustanciales según la edad del bebé y la duración de sus siestas, pero hasta los 6 meses, en realidad, es normal que el bebé duerma alrededor de 5 horas al día fuera del sueño nocturno, por lo que si tu pequeño todavía está dentro esas pautas, aprovecha y déjalo dormir.

2. Dormir es un proceso que se desarrolla naturalmente y, por lo tanto, no puede ser enseñado

Dormir es algo natural, obviamente. Todos nos despertamos y nos volvemos a dormir varias veces durante la noche naturalmente, sin importar la edad. por lo tanto, no, no podemos enseñar a un niño a sentir sueño, pero sí podemos enseñarles  la habilidad de dormirse de manera independiente.

El bebé que consideramos “duerme mal”, no tiene menos necesidad de sueño o tiene más tendencia despertarse que los demás bebés, que consideramos duermen bien. Lo que pasa es que los primeros, aprendieron a depender de estímulos o asistencia externos para dormirse o volverse a dormir cuando se despiertan. Una vez que tu pequeño sepa como dormirse por sí solo, sin ayudas externas, empezará a conectar ciclos de sueño sin mucho esfuerzo y empezará a dormir toda la noche y alargar sus siestas.

3.     Los bebés naturalmente establecerán sus horarios de sueño

La idea de que la fisiología infantil es tan impecable, naturalmente programada para regular el horario de un bebé es, para ser franca, ilusiorio. No tengo nada en contra de la Madre Naturaleza, pero cuando un bebé nace, no está listo para caminar, correr y hasta cazar como los demás mamíferos. Nuestros bebés son más lindos, pero evidentemente no están  preparados para la vida como los demás recién nacidos.

Nuestros bebés necesitan muchos cuidados y asistencia para su desarrollo, y su sueño es totalmente errático si lo dejamos a la deriva sin establecer rutinas y horarios. Si dejamos por ejemplo, que un bebé se pase de su hora de dormir por media hora, su nivel de cortisol en el cuerpo aumenta lo que genera un pico de energía y las cosas se salgan rápidamente de control: tenemos un bebé irritado, de mal humor, que come mal, llora por horas y no se duerme! Por lo tanto, por más que queramos que nuestros bebés se duerman naturalmente solos cuando están cansados, las cosas no funcionan así. Eso no quiere decir que no debas responder a sus señales de sueño y cansancio para acostarlos, pero basarse únicamente en esto no es suficiente. Los bebés necesitan horarios y rutinas claras de sueño.

4. El entrenamiento de sueño genera mucho estrés en los bebés y puede afectar el vínculo con sus padres.

Incorrecto. Y esto no lo digo yo, lo dice la Academia Americana de Pediatría entre otras fuentes. De acuerdo con un estudio realizado en el año 2016, la intervención conductual sobre el entrenamiento del sueño (AKA Sleep Training) demostró que enseñar a un niño a dormir de manera independiente proporciona beneficios significativos para el descanso y desarrollo del bebé y no genera respuestas adversas como estrés o efectos a largo plazo en la relación o apego con sus progenitores o cuidadores.

5.     Los bebés no están hechos para dormir toda la noche

 Confiar únicamente en las capacidades fisiológicas de tu bebé para manejar sus hábitos de sueño, de alimentación, su conducta o cualquier otro aspecto de su vida, es la receta perfecta para el desastre.

¿Está tu hijo hecho para comer 2 kilos de caramelos? Claro que no, pero seguramente lo hará si no intervienes. Nuestros pequeños necesitan nuestra autoridad para guiarlos durante sus primeros años de vida y probablemente por algunas décadas más. Esto es especialmente cierto cuando se trata de los hábitos de sueño. Algunos bebés son buenos durmientes por naturaleza, sin duda, pero no confíes en los consejos de aquellos que te dicen que cada bebé tiene su propio horario y que este se genera solo. Tú  eres su mama, estas  a su cuidado y sabes lo que es mejor para él.

Existen muchos otros mitos sobre los bebés y sus hábitos de sueño, sin embargo, he querido abordar aquí, los más importantes y contraponerlos con hechos claros.  Recuerda que hay un sinnúmero de información sobre sueño infantil en las redes sociales y en el internet que son presentados con serios o reales, sin embargo, te invito siempre a revisar estudios científicos y probados sobre estos temas antes de tomar alguna decisión sobre el sueño de tu bebé, y si quieres tener más información sobre los beneficios de dormir bien, estoy siempre disponible para conversar.