Como padres, tenemos una enorme responsabilidad, no se trata solo de mantener a nuestros pequeños vivos, calientes, alimentados y felices, sino que además, queremos criar seres humanos excepcionales. Somos responsables de la calidad de vida de nuestros hijos incluso mucho después de que crecen y se van de casa, y muchas de las decisiones que tomemos hoy determinarán quiénes serán en el futuro.

Personalmente, encuentro la idea de la crianza con apego como una forma de crianza muy interesante, y definitivamente entiendo por qué atrae a tantos de ustedes como padres. Después de todo, la mayoría de nosotros queremos amar a nuestros hijos sin reservas, especialmente en esos primeros años. Nuestros instintos se basan en abrazar al bebé, satisfacer todas sus necesidades en el momento en que surgen y protegerlos con la fuerza y la determinación de un titán.

Para quien no esté familiarizado con esta teoría, la crianza con apego es una filosofía de crianza que fue popularizada por los Doctores William y Martha Sears en su publicación de 1993, “The Baby Book”. La idea que sostienen, en pocas palabras, es máxima cercanía y capacidad de respuesta: porteas a tu bebé, compartes la cama con tu bebé (colecho), lo amamantas a demanda y respondes a sus llantos de inmediato.

En teoría, esto crea un fuerte vínculo entre la madre y el bebé, lo que da como resultado niños bien adaptados que crecen para ser miembros felices, saludables y funcionales en la sociedad.

Ahora, todas estas teorías han sido muy debatidas, pero no hay evidencia sólida que demuestre que la crianza con apego sea mejor o peor que otros estilos de crianza. Si deseas obtener más información sobre la crianza de con apego, una búsqueda rápida en Google te proporcionará una cantidad inmensa de información al respecto. Pero no es de eso de lo que quiero hablar hoy, sino quisiera abordar si la crianza con apego y el entrenamiento del sueño son compatibles.

 He trabajado con varios clientes que se suscriben a la ideología de la crianza del apego y generalmente sienten que están “engañando” un poco su filosofía de crianza al momento de iniciar un entrenamiento de sueño, pero deciden hacerlo porque ya no pueden más con esas noches interminables sin dormir.

El Dr. Sears, incluyó en su teoría, una lista de los principios de la crianza con apego que son los siguientes:

  • Establecer los lazos afectivos desde el nacimiento
  • Lactancia materna
  • Dormir cerca del bebé
  • Mantener el contacto corporal ( o portear a tu bebé)
  • Confianza en el valor del llanto del bebé como lenguaje
  • Ser flexible a la hora de inculcar hábitos en el niño ( no se debe enseñar al bebé como comer ni como dormir)
  • Mantener el equilibrio

Como pueden ver, los tres primeros principios no tienen nada que ver con el entrenamiento del sueño. De hecho, como psicóloga clínica y mamá de dos maravillosos niños (André de 2 años y Antonio de 4 meses), me parece que es fundamental establecer el vínculo con tu bebé desde el momento que nace, amamantarlo a libre demanda e incluso portearlo cada que puedas, especialmente los primeros meses. Esto es algo que he hecho con mis dos hijos y lo he disfrutado mucho.

Los tres principios que siguen, son los que tienden a hacer que los defensores de la crianza del apego se detengan o duden cuando piensan en hacer un entrenamiento para dormir.

Dormir cerca del bebé o hacer colecho, es uno de los principios más promovidos por el Dr. Sears. Es un mito común pensar que los consultores o entrenadores de sueño infantil estamos firmemente en contra de compartir la cama con tu bebé, y si bien no es algo que promovemos en nuestra profesión, tampoco sugerimos lo contrario, si para esa familia en particular, el colecho es algo que funciona bien y hace a todos felices.

Ahora, muchos bebés duermen mejor, al igual que sus padres, cuando no están en la misma cama. Más personas en la cama significa más movimiento, más movimiento significa más despertares, y más despertares significa menos de ese sueño rico, delicioso y profundo que todos en casa merecen.

Entonces, ¿El colecho, es un factor decisivo al momento de empezar un entrenamiento para dormir? pues sí. Bastante. Enseñar a los bebés a dormirse de forma independiente no es realmente factible cuando mamá está al alcance de la mano en todo momento.

Ahora, he escuchado a muchos padres decir que duermen mejor cuando comparten la cama con sus pequeños. Si toda tu familia duerme en la misma cama y todos duermen bien, les diría que sigan haciendo lo que están haciendo y que no hace falta hace ningún cambio. Sin embargo, si tu definición de compartir la cama es que uno de los padres duerme en el sofá y uno de ustedes duerme en la cama con el bebé y se despierta cada 45 minutos para darle de lactar para que se vuelva a dormir, eso no es lo que comúnmente se describe como “sueño de calidad”.

Para cualquiera que quiera tener a su pequeño cerca pero que prefiera no despertarse diez veces por noche, le sugiero mantener al bebé en el cuarto con papá y mamá pero en su propio espacio, ya sea una cuna o un corral. En estos casos, enseñar a tu hijo a dormirse solo, de manera independiente, es totalmente factible. Es decir, no necesitas sacar a tu bebé de tu habitación para hacer un entrenamiento de sueño y enseñarle a dormirse de manera independiente.

¿QUÉ PASA CON EL LLANTO?

El llanto es la forma en que los bebés expresan su descontento, sin lugar a dudas. Ya sea porque su pañal está mojado, porque sienten una incomodidad o porque simplemente quieren algo que no tienen en ese momento en particular, los bebés lloran para expresar que quieren algo.

Muchos de mis clientes se sorprenden cuando les digo que el entrenamiento para dormir NO requiere que dejen a sus bebés llorar hasta que se duerman. De hecho, el proceso implica que acompañes a tu bebé mientras aprende a desarrollar sus propias habilidades para dormir y respondas si tu bebé comienza a llorar. Siempre sugiero darle a tu bebé unos minutos para ver si logra volverse a dormirse por sí solo, pero la idea de que el entrenamiento del sueño requiere que los padres cierren la puerta a la hora de acostarle y dejen a sus pequeños hasta la mañana siguiente sin ningún tipo de atención, independientemente de la intensidad o la duración de su llanto, es, desde mi punto de vista impensable.

Hasta el momento, hemos revisado y aclarado algunos de los principios de la crianza con apego sin entrar en mayor conflicto, pero el próximo principio será un tanto más controversial: “Ser flexible a la hora de inculcar hábitos en el niño ( no se debe enseñar al bebé como comer ni como dormir)”, de hecho el Dr. Sears dice tener cuidado con los entrenadores de sueño para bebés.

No puedo hablar por todos en mi profesión, pero como consultora certificada de sueño infantil, formo parte de la red colaborativa más grande del mundo de consultoras en este ámbito del sueño infantil y todos tenemos una cosa en común: nos apasiona ayudar a las familias.

Nosotras mismos, como mamás, hemos pasado por este problema, sabemos lo agotador que pueden llegar a ser las noches y los días con un bebé en casa, hemos encontrado una solución y estamos dedicadas a ayudar a los demás de la misma manera que ayudamos a nuestros propios bebés porque sabemos, de primera mano, la diferencia que hace el descansar bien, en la vida de nuestros hijos y nuestras familias.

Y para cualquiera que piense que esto es un negocio y lo hacemos por el dinero, les invito a que intenten trabajar con padres exhaustos y bebés cansados durante algunas noches y me digan qué tan fácil es el trabajo. Si este trabajo lo hiciéramos solo para generar ganancias, todas encontraríamos algo más que hacer, se los aseguro.

Trabajamos con papás, mamás y bebés en sus momentos más agotadores y desesperados, y es un trabajo desafiante. La recompensa está en los resultados: las sonrisas de esos bebés felices y el alivio en los ojos de los padres que se sienten revitalizados y con energías por criar a sus hijos que ahora que están más descansados y de mejor humor.

Otro elemento con el que discrepo respecto del estilo de crianza con apego descrito por el Dr. Sears radica en la última de sus siete reglas que tiene que ver con el balance o equilibrio.

“portea a tu bebé todo el tiempo, amamantalo a demanda, responde de inmediato a cada gemido, duerme junto a él y recuerda tomarte un tiempo para ti, porque todo es cuestión de equilibrio”.

Estoy totalmente de acuerdo con el hecho de que como padres debemos mantener un justo equilibrio entre tus responsabilidades en la crianza de tus hijos y tu cuidado y bienestar personal. Muchos  dirían que ser mamá o papá es tu principal y más importante prioridad, con lo que no estaría de acuerdo, pero digamos por un minuto que es verdad.

Si vas a ser la mejor madre que puedas ser, es absolutamente necesario que puedas descansar con regularidad. La maternidad y paterninada son increíblemente exigentes y requiere que lo hagas bien. Tienes que ser paciente, comprensiva, enérgico, empático, entretenido y enfocado para ser un buen padre. Me pregunto ¿Cómo es posible hacer todo esto con 3 o 4 horas de sueño por día?

Una de mis citas favoritas sobre la maternidad es que “no hay una sola manera de ser una madre perfecta pero sí un millón de formas de ser una buena madre”.

Me recuerda que nosotros, como nuestros bebés, somos únicos, y todas estas recetas para padres deben modificarse y ajustarse para satisfacer nuestras necesidades familiares e individuales.

Entonces, si lo tuyo es la paternidad con apego pues disfrútalo. Sin duda, la mejor y única estrategia de crianza que debes seguir y ser fiel es la que funciona para ti y tu familia.

Pero si su pequeño no está durmiendo y el colecho no parece estar solucionando el problema, te invito a  buscar ayuda, tu bebé te necesita descansada y feliz!.